16 de Julio de 2026 | 15:41

NACIONAL

Así castiga la ley a los menores que asesinan en México


Foto: 20 minutos /

| 2026/07/16 - 14:16

16 de julio de 2026.- Los recientes casos de adolescentes acusados de homicidio, feminicidio en grado de tentativa y otros delitos de alto impacto han reabierto el debate sobre el Sistema de Justicia para Adolescentes en México. ¿Desde qué edad pueden ser procesados?, ¿van a prisión?, ¿cuál es la pena máxima? Esto establece la legislación vigente.

Niños que matan: ¿qué pasa cuando un menor comete un delito grave en México?
El asesinato de un conductor de plataforma en Baja California, presuntamente cometido por tres adolescentes de 13, 15 y 16 años; el caso del menor de 13 años acusado de agredir física y sexualmente a una niña de 10 años en Zacatecas; los asesinatos de dos profesoras en Michoacán cometidos con un rifle por un alumno y el ataque armado ocurrido en un colegio de Monterrey en 2017, son hechos que han vuelto a colocar una pregunta en el centro del debate público: ¿qué ocurre cuando un menor de edad comete un delito grave?

Aunque la indignación social suele llevar a exigir las mismas penas que recibiría un adulto, en México existe una legislación especializada que distingue entre niños, adolescentes y personas mayores de edad, bajo el principio de que los menores aún se encuentran en una etapa de desarrollo y deben privilegiarse medidas de reinserción social.

La Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes, vigente en todo el país, establece procedimientos, sanciones y límites distintos, según la edad del adolescente al momento de cometer el delito.

¿Desde qué edad un menor puede ser procesado penalmente?
En México, ningún niño menor de 12 años puede ser sometido a un proceso penal.

Cuando un menor de esa edad participa en un hecho que la ley considera delito, no enfrenta un juicio penal. En su lugar, intervienen instituciones de asistencia social y protección de derechos para evaluar su entorno familiar y brindar atención especializada.

El sistema cambia a partir de los 12 años, aunque no todos los adolescentes reciben el mismo tratamiento.

La ley divide a los menores en tres grupos:

12 a menos de 14 años
14 a menos de 16 años
16 a menos de 18 años
Dependiendo del grupo de edad, cambian las medidas que un juez puede imponer.

¿Qué pasa si el menor tiene entre 12 y 13 años?
Aunque sí pueden ser investigados y vinculados a proceso, la ley prohíbe imponerles medidas privativas de la libertad.

Es decir, no pueden ser enviados a un centro de internamiento como sanción, incluso si el delito investigado es homicidio, feminicidio, violación u otro considerado grave.

En estos casos, los jueces pueden ordenar medidas de protección, supervisión, tratamiento psicológico, programas de rehabilitación y reinserción social, así como la tutela del Estado cuando sea necesario.

Este escenario quedó reflejado recientemente en Zacatecas, cuando el 10 de julio del 2026, un adolescente de 13 años fue vinculado a proceso por los delitos de feminicidio en grado de tentativa y violación equiparada agravada, tras la agresión contra una niña de 10 años.

Debido a su edad, el juez no pudo ordenar su internamiento como medida sancionadora.

En cambio, determinó que permanezca bajo resguardo de un centro especializado administrado por la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños, Adolescentes y Familia mientras continúa la investigación.

El caso ha provocado un intenso debate nacional sobre si la legislación actual responde adecuadamente cuando los responsables de delitos especialmente violentos tienen entre 12 y 13 años.

¿Qué ocurre si el adolescente tiene 14 o 15 años?
A partir de los 14 años, la ley ya permite imponer internamiento cuando se trata de delitos graves. Sin embargo, estas medidas no equivalen a una prisión para adultos.

Los adolescentes permanecen en centros especializados donde reciben educación, atención psicológica, actividades deportivas y programas de reinserción. La sanción máxima depende del delito y siempre será menor a la prevista para una persona adulta.

¿Y si tiene 16 o 17 años?
Los adolescentes de 16 y 17 años pueden recibir las sanciones más severas contempladas dentro del sistema especializado.

En delitos como homicidio doloso, secuestro, feminicidio o delincuencia organizada, un juez puede ordenar internamiento durante varios años, aunque nunca en un penal para adultos.

Al cumplir la mayoría de edad pueden continuar en centros especializados hasta concluir la medida impuesta.

¿Van a prisión los menores que cometen homicidios?
La respuesta depende de su edad.

Menores de 12 años: no son procesados penalmente
De 12 a menos de 14 años: pueden enfrentar un proceso, pero no pueden recibir internamiento como sanción
De 14 a 17 años: sí pueden ser internados en centros especializados cuando se trate de delitos graves
En ningún caso un adolescente es enviado automáticamente a un penal para adultos.

¿Cuál es la pena máxima para un adolescente en México?
La Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes establece límites específicos.

Dependiendo del delito y la edad del responsable, el internamiento puede alcanzar hasta cinco años para adolescentes de 14 a menos de 16 años y hasta cinco años o más en algunos supuestos para quienes tienen entre 16 y menos de 18 años, con límites especiales previstos para delitos de mayor gravedad, sin equipararse a las penas de adultos.

Además del internamiento, los jueces pueden ordenar:

tratamiento psicológico
programas educativos
reparación del daño
supervisión judicial
medidas de reinserción social
El caso Baja California: tres adolescentes acusados de asesinar a un conductor de Uber
Uno de los casos que volvió a abrir la discusión acaba de ocurrir en Mexicali, Baja California el 9 de julio de este 2026.

Tres adolescentes, una joven de 16 años, su hermano de 15 y otro menor de 13 años, fueron detenidos por el homicidio del conductor de plataforma Flaviano López Martínez, un militar retirado de 50 años.

De acuerdo con la investigación, solicitaron un viaje mediante una aplicación y durante el trayecto presuntamente dispararon contra la víctima para después abandonar e intentar quemar el cuerpo. Un día después fueron detenidos mientras circulaban en el automóvil de la víctima.

El caso ha generado protestas donde se cuestiona que las sanciones para menores sean distintas a las previstas para adultos.

Homicidio de dos maestras en Michoacán con un rifle
El 24 de marzo de 2026, un alumno de 15 años protagonizó un ataque armado en la preparatoria privada Antón Makárenko, en Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde asesinó a dos docentes. De acuerdo con las investigaciones, el adolescente ingresó al plantel con un rifle AR-15 oculto en un estuche para guitarra.

Tras la agresión, varios estudiantes lograron someterlo y desarmarlo dentro de los baños de la escuela. Actualmente enfrenta un proceso por doble feminicidio y portación de arma de fuego, por lo que permanece internado en un centro especializado para adolescentes en Morelia.

Las indagatorias señalan que tenía conocimientos avanzados en el manejo de armas y analizan, entre otras líneas de investigación, una posible relación con comunidades digitales de ideología antifeminista.

El ataque en el Colegio Americano de Monterrey cambió la discusión nacional
El 18 de enero de 2017, un estudiante de 15 años abrió fuego dentro de un salón del Colegio Americano del Noreste, en Monterrey. Disparó contra una profesora y varios compañeros antes de quitarse la vida.

La maestra falleció semanas después debido a las heridas y dejó a varios estudiantes heridos, tres de gravedad. Las investigaciones establecieron que el adolescente padecía problemas de salud mental y tenía acceso al arma porque pertenecía a su padre.

Este caso marcó un antes y un después en México. A raíz del ataque, se fortalecieron programas como Mochila Segura, además de protocolos para detectar factores de riesgo, violencia escolar y problemas emocionales en estudiantes.

También impulsó nuevas estrategias de prevención de violencia en escuelas por parte de autoridades educativas y especialistas en salud mental.

¿Castigar más o prevenir mejor? El debate sigue abierto
Cada vez que un menor participa en un delito de alto impacto, resurgen propuestas para endurecer las penas o reducir la edad de responsabilidad penal.

Sin embargo, organismos nacionales e internacionales especializados en derechos de la infancia como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) o el Comité de los Derechos del Niño de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sostienen que el objetivo principal del sistema debe seguir siendo la reinserción social, al considerar que los adolescentes aún están en una etapa de desarrollo físico, emocional y cognitivo.

Al mismo tiempo, especialistas en seguridad, criminología y atención a víctimas han señalado la necesidad de fortalecer la prevención, la atención a la salud mental, la detección temprana de entornos violentos y el acompañamiento familiar para evitar que niñas, niños y adolescentes sean reclutados por la delincuencia o cometan delitos graves.

Mientras ese debate continúa, casos como los de Baja California, Zacatecas, Michoacán y Monterrey evidencian que la violencia protagonizada por menores sigue planteando uno de los mayores desafíos para el sistema de justicia mexicano.

Con información de UNOTV

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